El 6 de abril se celebra el Día del Tomate Fresco, una fecha que rinde homenaje a uno de los frutos más importantes de la historia de la alimentación mundial. Un fruto, por cierto, que tiene origen mexicano.
Esta celebración nació en Estados Unidos, impulsada originalmente por productores y distribuidores del sector hortícola, con el objetivo de poner el foco en el tomate fresco como ingrediente vivo, nutritivo y versátil.

Con el tiempo, la fecha se fue extendiendo a otros países, sobre todo a aquellos donde el tomate tiene un peso cultural y económico importante.
El tomate que México le regaló al mundo
Pocos lo saben, pero México es la cuna del tomate, hace aproximadamente 2,500 años, hacia el 500 a.C. Los mexicas lo llamaban xīctomatl, una palabra náhuatl que puede traducirse como "fruto con ombligo", en referencia a su forma redonda y al pequeño hundimiento en la base. En el centro de México, el tomate rojo se conoce hasta hoy como jitomate, una variación de ese mismo término original.
Fueron los pueblos de Mesoamérica quienes perfeccionaron su uso en la cocina, combinándolo con chile y otros ingredientes para crear las bases de las salsas que siguen siendo esenciales en la gastronomía mexicana. El cronista Bernal Díaz del Castillo ya lo documentó en sus relatos de la conquista: al llegar a Cholula, encontró ollas preparadas con pimientos, tomates y sal.
Tras la llegada de los españoles, el tomate cruzó el Atlántico. En Italia pasó a llamarse pomi d'oro, manzana de oro, por su color, y de ahí derivó el nombre del famoso pomodoro. La salsa italiana, uno de los pilares de la gastronomía mediterránea, es en realidad una descendiente directa de las salsas mesoamericanas.
Cómo celebrar este día
La forma más sencilla y directa es ir al mercado y elegir un buen tomate fresco. Preferiblemente uno de temporada, de producción local, de esos que aún huelen a campo cuando los acercas a la nariz. Preparar con él una salsa casera, un pico de gallo o simplemente rebanarlo con sal y limón ya es, en sí mismo, una manera de celebrar.